CARTA DE NAVEGACIÓN

ASÍ ES EL FÚTBOL
El Director - Alejandro Sakuda

 

A estas alturas del partido uno no sabe si el fútbol es deporte, pasión, arte, negocio o, como lo quisiéramos siempre, la luminosa vitrina donde se exhibe la belleza de una actividad física que encandila a multitudes. Aunque nuestro fútbol esté de capa caída, este deporte tiene una presencia muy importante en nuestras vidas, en detrimento de otros que en opinión de algunos especialistas son más formativos, como el atletismo, al que se califica como el deporte más completo, o el ajedrez, del que se suele decir que desarrolla el intelecto, por citar solo dos disciplinas.

 

El tema tiene todos los componentes para hacerlo interesante, lo que sumado a las circunstancias por las que atraviesa en el país, con jugadores y dirigentes envueltos en escándalos y con un pobre nivel técnico, justifica que Brújula le dedique este número especial donde diversas personalidades de las profesiones más variadas escriben y dan su opinión, o cuentan sus anécdotas, sobre este deporte que acapara los espacios de los medios de comunicación más que el anuncio mismo de la creación del Ministerio de Cultura, del que, además, ya nadie ha vuelto a comentar nada.

 

EL ÚLTIMO GOL
Redacción

 

Constantino Carvallo era de esos hombres lúcidos, inteligentes y creativos que hacen que uno se sienta orgulloso de ser su amigo. Con amplitud de miras, con una visión política envidiable, sabía colocar el punto allí donde era necesario ponerlo para darle coherencia a las cosas.

 

Se hizo, con justicia, de un prestigio que todos celebrábamos. Hombre querido, admirado, tenía ese don de sintonizar con los educandos, sin importar la edad que tuvieran, porque sabía llegar a ellos con sencillez, con amabilidad, con grandes dosis de bondad.

 

TRES VECES CHALLE (FICCIÓN)
Constantino Carvallo

 

Primera

¿Qué nos lleva a idealizar a nuestros semejantes, a conferirles una existencia distinta, a proyectar en ellos las virtudes que compensan nuestras fragilidades? Desde que era niño y hasta hace algunos años, los futbolistas eran como seres de otro mundo. De un mundo mejor, claro. Antes aún de tener uso de razón he asistido a los estadios y he sido ganado por algo que no puede ser descrito simplemente como una afición a un deporte. Lo mío era una fascinación, una glorificación, a la que no puedo encontrarle origen en mi memoria. Se pierde en el magma anterior a la palabra. Sentado en la tribuna, pequeñito, podía contemplar esa dimensión magnífica del campo verde sobre el que exhibían los jugadores sus cuerpos transmutados por la mera prohibición de usar las manos. Yo vivía en el mundo contingente y tedioso de la vida horaria, del colegio, del dolor y la soledad, de la insignificancia. Ellos, los futbolistas –que no por nada, como los Titanes, aparecían por un túnel que comunicaba con el subsuelo–, eran habitantes de un universo fantástico, encarnaciones de la vida esplendorosa, propietarios de una destreza y de una capacidad que superaban, por su belleza e imaginación, a todos los santos de las estampas y a todos los héroes de la patria de mis enciclopedias escolares. Yo los amaba, los soñaba, intentaba imitarlos en los patios del colegio y poco a poco, impotente, fui haciéndome consciente de un deseo incontenible, de una obsesión por acercarme a ellos. Una idolatría, un vicio sagrado.

 

BITÁCORA

EL FÚTBOL PERUANO Y LA INOCENCIA PERDIDA
Abelardo Sánchez León

 

Primera parte

Yo llegué al estadio por un descuido de mi padre. No es que a él le fastidiara que fuera, pero no era aficionado a los deportes y prefería, de lejos, el teatro, la música o la literatura. El estadio, para mí, fue el descubrimiento de un mundo popular en plena ebullición: la multitud, los gritos, la gracia acompañaban los desplazamientos de los  jugadores en el terreno de juego. Me gustó mucho ir al estadio, al único conocido de Lima, el Coloso de José Díaz, el gran Estadio Nacional, remodelado por el general Odría en 1952. Mi amistad con Raúl Aramburú se acrecentó bastante con aquella posibilidad de tener un cómplice en mi nueva experiencia urbana y los dos nos entreteníamos presenciando los partidos del domingo, desde las once y media de la mañana hasta las seis de la tarde, hora en que terminaba el triplete.

 

 

LA PARÁBOLA DEL FÚTBOL
Fernando Tuesta
 

A Constantino Carvallo, aliancista

 

En el último minuto del partido se cobra un tiro libre al borde del área. La barrera se coloca en su lugar, al igual que el arquero. El jugador da un par de pasos y con la pierna zurda pega al balón, que se dirige a aquel lugar en donde no llegan los arqueros. El estadio estalla con el grito de gol, el jugador enloquece, se quita la camiseta haciéndola rotar por encima de su cabeza, mientras la barra salta y grita con el cántico: “¡Dicen que estamos locos de la cabeza!”. Ese gol existe. [1] La belleza y perfección del tiro, que dibujó una parábola, salía del pie del “Poeta de la zurda” César Cueto a Universitario de Deportes.


[1] Se toma del título del libro Ese gol existe (Una mirada al Perú a través del fútbol). Lima: Fondo Editorial de la PUCP, 2008, editado por el sociólogo Aldo Panfichi. Es el mejor texto sobre fútbol, que compila 13 estupendos ensayos desde una mirada multidisciplinaria.

 

EL BALÓN ENLOQUECE: UNA MIRADA AL ESPEJO FUNDACIONAL
Efraín Trelles
 

Acabado de llegar de Beijing 2008, a contrapelo del cambio de hora y en plena dicha del retorno, acometo este grato encargo de reflexionar en torno al fútbol desde lo más festivo y privado hasta lo masivo y nacional. No es poca cosa – habiendo dejado hace 22 años la breve enseñanza en la PUC para pasar de la crónica a la crónica deportiva– volver por un instante a la crónica misma. Es un retorno muy grato para mí. En cuanto al aporte de estos años de haber cruzado el río, tengo claro que el balón enloquece. Eso es casi todo. Pero habrá que dar algunas explicaciones.

 

QUE LEVANTEN LAS MANOS
Miguel Humberto Aguirre

 

"Que levante la mano" fue el pedido en fusas y semifusas, en negras y blancas,  corcheas y semicorcheas hecho por Lucho Paz y su Banda Brava primero, y luego por muchos otros como el Grupo 5. Todos la hemos cantado, como todos nos hemos lamentado del momento de nuestro fútbol. ¿Pero podremos "levantar nuestra mano" y decir: “conmigo no”, destacando nuestra inocencia? De una u otra forma, en la crisis del fútbol, todos hemos contribuido. Unos por no hacer nada, otros por muy pasivos y otros por negativos totales.

 

¿CÓMO CLASIFICAR AL PRÓXIMO MUNDIAL?
Luis Carlos Arias Schreiber

 

Una propuesta arriesgada: que los seleccionados peruanos no representen al fútbol peruano; es más, que se alejen cuanto sea posible del embrujo incomparable de la tierra que los vio nacer.

 

La lista de deudas pendientes que arrastra el fútbol peruano con morosidad imperturbable es bastante amplia. Entre los puntos más resaltantes está la necesidad de convertir a los clubes de primera división en instituciones sólidas, con infraestructura propia y un número considerable de socios; la organización de torneos competitivos a nivel nacional en divisiones menores; la profesionalización de los dirigentes que manejan este deporte, hoy –en el mejor de los casos– hinchas entusiastas sin mayores conocimientos de gestión deportiva; la ausencia de títulos en la Copa Libertadores (certamen continental que se disputa anualmente hace casi medio siglo y que no ha podido ser ganado solo por clubes de Perú, Bolivia y Venezuela); la urgencia de que los futbolistas asuman con seriedad su profesión, mucho más allá de la mediocridad que puedan encontrar en el medio; y aquí nomás paremos para no hacer esta enumeración interminable.

 

CUADERNO DE RUTAS

REFLEXIONES NO NECESARIAMENTE DEPORTIVAS SOBRE EL DEPORTE
Leopoldo Caravedo

 

La psicología deportiva en el Perú es algo más que solo deportiva.  Esta es una idea que intento transmitirles a mis alumnos y a todos a quienes he conocido en este apasionante y creativo campo del deporte.

 

Muchos tienen la expectativa de que trasladar mecánicamente la aplicación de técnicas psicológicas al entrenamiento deportivo va a preparar a los deportistas para que ganen sus competencias de una manera casi milagrosa.

 

¿ASOCIACIÓN CIVIL, SOCIEDAD ANÓNIMA O MENCENAZGO? UN ANÁLISIS BREVE DEL PROYECTO DE LEY nO. 2542/2007-CR
Alejandro Morales

  

El 26 de junio de 2008 se presentó en el área de trámite documentario del Congreso de la República el proyecto de ley Nº 2542/2007-CR denominado “Ley de Reestructuración del Fútbol Profesional”, suscrito por los miembros del Grupo Alianza Parlamentaria en apoyo al congresista Yonhy Lescano Ancieta. En dicho proyecto se propone, básicamente, efectuar cambios radicales en los clubes de fútbol, buscando que se constituyan en entidades privadas con fines lucrativos y que sean administradas eficientemente, para lo cual tendrían que dejar de ser asociaciones sin fines de lucro que, a tenor del proyecto de ley, son inconvenientes y sin la capacidad de efectuar actividades lucrativas para la propia institución[1].


[1] Lescano Ancieta, Yonhy. Proyecto de ley Nº 2542/2007-CR. Lima, Congreso de la República, 2007, p. 3.

 

EL FÚTBOL PERUANO Y LA POLÍTICA
Roberto Polack

 

El manejo del fútbol peruano se parece cada día más a la politiquería; infelizmente el parecido (¿o parentesco?) copia con esmero la satrapía oscura y hedionda de lo inmoral. El ingeniero Woodman quiere autoerigirse como el adalid de nuestro fútbol, sin embargo  reacciona tarde en su intento por hacer respetar la reglamentación del deporte que debió cautelar de modo diligente; Burga no mostró el mínimo rubor cuando decidió postular a ganador para continuar dirigiendo la FPF, y el gobierno, sopesando la coyuntura adversa, postergó las medidas de fuerza contra él, demostrando que todos juegan un partido distinto; probando que, como en la política, en nuestro fútbol los cadáveres tampoco existen y que Manuel Burga Seoane puede vivir tranquilo conviviendo con sus antiguos detractores.

 

MAPA MUNDI

"HOY ES UN DÍA HISTÓRICO, HIJO"
Jorge Moreno

 

Mis padres siempre estaban discutiendo. El final de la jornada para mi padre era el inicio de una nueva de discusiones. Fue cuando todos desarrollamos la sana costumbre de ir a la cama temprano. Una noche me llegó el rumor lejano de una de esas tantas discusiones. Pude darme cuenta de que el rumor crecía, se acercaba. Abría la puerta.

 

MI COLEGA "LOLO" FERNÁNDEZ
César Gutiérrez

  

A la memoria de Pedro Zegarra Fonseca

 

Este martes 20 de mayo “Lolo” Fernández hubiese cumplido noventa años de edad. Teodoro Oswaldo Fernández Meizán, hijo natural de Tomás Fernández Cisneros y de Raymunda Meizán Malásquez, nació en 1913 en la hacienda Hualcará (Cañete), a las seis de la mañana, a manos de la partera Manuela Luyo.  En su casa natal, ubicada en la actual Cooperativa Agraria de Usuarios “La Fortaleza” Ltda., vive hoy don Eugenio Caro Ríos. Aunque el dormitorio del alumbramiento se ha convertido en comedor, entrar en él emociona profundamente. No en vano nació allí el mejor futbolista peruano de todos los tiempos, según comprobó una encuesta a través de Internet hecha por Deporte Total, suplemento del diario El Comercio de Lima, y publicada el 28 de diciembre del 2000 (pp. 6-7).

 

BRÚJULA