Un día con
30/09/2019

Luis Jaime Castillo Butters: ministro de Cultura

Renombrado científico e investigador con más de 30 años de experiencia en el campo de la arqueología, en el que destaca su trabajo en el valle de Jequetepeque y el uso de drones para el registro de distintos sitios arqueológicos del Perú. Este año fue seleccionado como miembro asociado extranjero de la Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos y actualmente se desempeña como ministro de Cultura.

Luis Jaime Castillo es un gran apasionado de la arqueología y de la investigación. En cada frase que esboza, demuestra su compromiso por proteger y potenciar el gran legado cultural del que goza el Perú, ya que cree firmemente que nuestra cultura es algo indispensable para la construcción de una identidad colectiva que nos hace únicos. “El Perú es sus culturas. Si algo nos distingue y nos diferencia, son nuestras culturas, en plural y en conjunto. Los peruanos debemos sentirnos orgullosos y darnos cuenta de lo ricos que somos”, sostiene.

Castillo fue parte de la primera promoción de la especialidad de Arqueología de la PUCP, carrera de la que quedó cautivado gracias a la gran calidad de profesores con los que pudo compartir y que le ayudaron a convertirse en el científico que es hoy en día. “Me dediqué a la arqueología sin ninguna clara ambición hacia donde quería ir. Yo simplemente quería disfrutar de las clases y debates con esos profesores maravillosos que tuve como Sonia Guillen, Elías Mujica, Krzysztof Makowski, Mercedes Cárdenas, entre otros”, recuerda.

Años más tarde, Castillo sintió que era momento de plantearse nuevas metas y objetivos por lo que decidió dejar su vida en el Perú y viajar al extranjero para continuar creciendo en el mundo de la investigación. “Decidí cortar todo e irme a Estados Unidos a hacer un doctorado en la Universidad de California (UCLA). Fueron 6 años duros porque agarré mis maletas y empecé desde cero en otro país con costumbres distintas y donde tuve que trabajar cargando cajas en mudanzas de museos para poder ganarme el pan”, confiesa.

Al culminar sus estudios en el exterior, Castillo volvió a su alma mater, donde retomó su labor docente en paralelo con funciones administrativas, pero sin dejar de lado su fascinación por la investigación y el descubrimiento de campo, lo cual, confiesa, es lo que más le apasiona de su profesión. “Lo que a mí me gusta en la vida es la investigación, es el proceso de descubrimiento. Un arqueólogo es como un detective del tiempo. Los detectives generalmente no tienen testigos, solo tienen pruebas materiales y con eso tienen que reconstruir lo que pasó, cómo paso y por qué pasó. El arqueólogo es exactamente igual solo que 3 mil años atrás. Ese proceso empieza en el campo, pero no acaba ahí, sino que continúa en el laboratorio y luego sigue a la hora que estás tratando de construir ese conocimiento y de contar esas historias”, afirma.

Gran parte de su carrera la dedicó al estudio de la cultura mochica, específicamente al valle de Jequetepeque, una zona en la que confluyen muchas culturas peruanas. “Desde muy joven me interesó la cultura mochica por sus manifestaciones artísticas. Después me di cuenta de que la cultura mochica es realmente singular, que es una sociedad bisagra entre las sociedades menos avanzadas y las muy avanzadas. Todo eso que nosotros consideramos como propio de la modernidad se genera entre otras sociedades, en la sociedad mochica. Poco a poco fuimos descubriendo que no era una sociedad, sino que eran conjunto de sociedades regionales”, explica.

Otro de sus trabajos más destacados en el campo de la arqueología se dio con la implementación de la tecnología y drones para la documentación de diversos sitios arqueológicos alrededor de todo el Perú, incluso realizando registros importantes en colaboración con National Geographic. “Hemos documentado más de 1500 sitios arqueológicos en todo el Perú. Trabajando con National Geographic nació la posibilidad de hacer un proyecto para registrar todos los sitios de Nazca y Palpa, y es así que llegamos a descubrir más de 500 figuras en los desiertos que nadie había visto antes”, señala.

Gracias a sus grandes aportes y hallazgos científicos a lo largo de su trayectoria profesional, Castillo fue recientemente elegido como miembro asociado extranjero de la Academia Nacional de la Ciencia de Estados Unidos, una prestigiosa sociedad de investigadores comprometida con el avance de la ciencia en la región. “El proceso de selección es sumamente riguroso. Me da mucha alegría porque es un reconocimiento al trabajo que he hecho por 30 años. Solo hay tres peruanos que somos miembros de esta organización. Por ello, debo agradecer a la PUCP por la oportunidad y el apoyo que siempre me brindó para poder realizar distintas investigaciones”, finaliza.