El 69% de los empleadores encuestados a nivel mundial considera que el pensamiento analítico es una competencia clave para la fuerza laboral de los profesionales, según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial. Así, convertir los datos en mejores decisiones significa basarse en cifras, testimonios u observación profesional para anticipar riesgos, minimizar errores costosos y entender con claridad el escenario actual y futuro.
Hugo Ñopo, egresado de matemáticas y economista sénior del Grupo de Prácticas de Pobreza y Equidad del Banco Mundial, comparte cinco acciones para convertir los datos en una herramienta que fortalezca el análisis y la resolución de problemas.

No pierdas de vista la pregunta inicial a investigar
El dato es importante, pero se desarrolla en un contexto determinado; por ello, puedes identificar la problemática mediante una observación meticulosa y formular con claridad la pregunta que la define a fin de precisar qué se busca resolver. Detrás de los números hay decisiones metodológicas e ideológicas que se complementan entre sí para tomar mejores decisiones.
Desagrega los datos
Concentrarte únicamente en el «promedio» oculta información relevante. En cambio, desagregar te permite identificar patrones ocultos, anomalías u oportunidades invisibles. Las desagregaciones públicas de primer nivel son nivel socioeconómico, territorio, género, nivel educativo, etc., y para comparar datos estas variables se desagregan aún más. De este modo, la información recopilada ayudará a responder tu pregunta de investigación.

Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial (p, 35)
Usa más de una fuente de datos
Ningún dato por sí solo es capaz de contar toda la historia. Considera que cada fuente va a tener sus limitaciones, pero cuando dialogan entre sí, puedes tener una mirada más integral mediante el contraste. Recuerda que los datos confiables son aquellos que usan la academia, de igual manera desconfía de aquellos con poca estructura metodológica.
La información perfecta no existe
Los datos aportan evidencia pero no ofrecen certezas absolutas; por eso, debes reconocer sus limitaciones y comunicar tus hallazgos con honestidad y transparencia. Asimismo, parte de esta incertidumbre deriva en reconocer que ninguna estimación que realices es exacta debido a la incertidumbre de los datos. Por tanto, acepta qué puedes demostrar y con qué grado de certeza comunicas tus conclusiones.
Cuestiónate: ¿Qué otras preguntas abre el dato que tienes?
Todo dato, numérico o no, debe responder una pregunta y abrir otras que impulsen el análisis y la construcción de narrativas. Así, acércate al pensamiento crítico y el aprendizaje continuo, convirtiéndote en un eterno aprendiz. Además, es fundamental recordar que detrás de cada dato hay seres humanos que merecen ser tratados con respeto, consideración y empatía.