Revista Brújula #138 Generación PUCP
30/10/2026

Conoce a Maria Paula Aguilar, egresada PUCP, que a sus 21 años ya lidera su propia empresa pionera en logística internacional

A sus 21 años, Maria Paula Aguilar ya está dejando huella en el sector empresarial. Como egresada de Gestión y Alta Dirección, lidera Ravmar Freight Perú, empresa de comercio exterior y logística internacional con triple certificación global y presencia en puertos clave como Callao y Chancay. Su trayectoria no se detiene ahí: es docente de Exportación en ADEX Escuela, USIL y Socios Importadores, y fundadora de Paussa, una iniciativa para impulsar el primer espacio de Pilates a Lima Norte. 

  • ¿Quién es Maria Paula?

Soy una mujer emprendedora, perseverante y con un alto grado de sensibilidad que conecta con la realidad de las personas. Esto me llevó a liderar Ravmar Freight, una empresa familiar dedicada a la logística y comercio exterior, donde sabemos que lo importante también es inspirar. Por eso siempre aliento a mi equipo y los guío hacia una dirección cuando no ven el camino.

  • ¿Por qué estudiaste Gestión y Alta Dirección en la PUCP?

De alguna forma estaba predestinado en mi vida. Tuve una inclinación hacia los negocios desde muy niña y mis padres siempre me comentaron que veían un alto grado de liderazgo en mí. Ellos fundaron Ravmar Freight en 2010 cuando estaba en la secundaria,  y desde ya estaba predestinada a hacer algo relacionado a ello a pesar que inicialmente quería buscar mi propio destino en otros sectores.

Fue un poco curioso porque durante la carrera de Gestión podía elegir entre tres caminos: el sector público, el privado o la logística. En ese momento quería alejarme de la logística, así que opté por el Estado y trabajé cerca de un año en gestión pública. Sin embargo, sentí que ese no era mi lugar. Luego decidí explorar el sector empresarial y me incorporé a Hunt LNG, empresa que opera la planta de gas natural licuado en Sudamérica, ubicada en Cañete, como asistente de Procurement. Ahi descubrí que , a pesar de haber intentado alejarme de la logística, era precisamente en ese campo donde las puertas comenzaban a abrirse para mí. Por ello, en el 2020, mi padre me propone asumir las riendas del negocio y es así como llegué.

  • ¿Qué herramientas o hábitos consideras que fueron determinantes para pasar de las aulas a liderar tu propia empresa?

Aprendí a liderar: si había algún trabajo grupal yo tomaba la iniciativa. Pronto me di cuenta que tenía las cosas claras y proponía a mi empresa para seguir aprendiendo y adentrarme hacia un trabajo de gestión. Otro hábito fue postular a la Representación Estudiantil ante la Asamblea Universitaria e ingresar al CEGAD, donde tenía que hacer campaña política en la universidad y hablar frente a muchos estudiantes que la mayoría de veces no conocía; esto me preparó para hablar en público. 

  • ¿Cuál fue el mayor obstáculo que enfrentaste al asumir el liderazgo de Ravmar Freight a tan corta edad y cómo te ganaste la confianza de tus clientes?

Fue la juventud y el hecho de llegar un día a la oficina y decirle a mi equipo que vengo al líder a la empresa. Por eso decidi que debía empezar con bastante humildad, ensuciarme los zapatos, ir a los almacenes y ver la operatividad desde lo más bajo hasta lo más alto. Entonces, a mis 20 años tenía que descifrar cómo ganar autoridad para múltiples actividades; entre ellas representar a Ravmar Freight  ante potenciales aliados o clientes.

En algún punto sentí subestimación cuando me presentaba ante ellos y explicarles que no iban a negociar con mi papá, sino directamente conmigo. Y a pesar de mi experiencia en política, mi voz  no se proyectaba.  Entonces, me preparé, comencé a fortalecerla, a imponerme un poco más y hacer que mi voz sonara y resonara en todos los niveles de la empresa, y atambién de otras empresas.

Pero también me propuse demostrar, a través de mis conocimientos, que también podía asumir esa responsabilidad y gestionar con liderazgo. Así, poco a poco, fui ganándome la confianza de diversos proveedores y clientes.

  • ¿Cuál es el siguiente gran paso en tu vida profesional y qué proyectos están por venir?

Quiero hacer algo propio y estoy empezando con el pilates, una disciplina que alinea el cuerpo con la mente. Siento que me ha ayudado a dar una pausa y enfocarme en mi cuerpo, mi salud y respirar. Por ello, vamos a inaugurar un estudio de pilates llamado “Paussa” en Comas, de donde provengo, con altos estándares y servicio. Las máquinas serán importadas desde China a través de mi agencia de carga. Además, nos estamos aliando con diversas empresas y realizando activaciones para impulsar este proyecto.

  • Si pudieras regresar el tiempo a tu primer día de clases en la PUCP, ¿qué consejo le darías a la María Paula de ese momento?

Le diría que se enfoque en estudiar, pero también en relacionarse, hacer networking y aprovechar todos los recursos de la universidad. Algo que hice en mi primer día de clases fue alejarme de todo por considerarla como distracciones. Y eso no fue tan beneficioso para mí porque no me relacionaba tanto, no conocía qué había en toda mi universidad, no sabía qué más me brindaba la universidad para poder aprovecharlo al cien por ciento. Por ello, si bien el estudio es muy importante, enfocarse en actividades extracurriculares es aún más importante.

  • ¿Qué aprendizajes de transformación en procesos y la cultura digital de la banca considera indispensables para una organización?

Para empezar, la transformación no es principalmente tecnológica: es también cultural. La tecnología puede facilitar el cambio, pero las personas lo hacen posible. Lo segundo es que no basta con digitalizar procesos existentes. Es necesario revisarlos de principio a fin, eliminar complejidades y rediseñarlos desde la perspectiva del cliente. Transformar implica preguntarnos permanentemente si generamos valor y si existe una forma más sencilla y efectiva de hacerlo.

También es clave saber que los datos son los pilares de cualquier modelo de Inteligencia Artificial, por tanto, deben ser considerados como un activo estratégico. Además, toda transformación requiere liderazgo con propósito, colaboración entre áreas y disposición para aprender. Para mejorar las decisiones se necesita calidad, responsables claramente definidos y una gobernanza adecuada. En la era digital, no necesariamente avanza quien adopta más tecnología y los últimos modelos de IA, sino quien aprende a gobernarla para ejecutarla adecuadamente.

  • ¿Qué consejo le compartiría a aquellos alumnos y profesionales de la comunidad PUCP que aspiran a asumir roles de alta dirección y a generar un impacto positivo en la sociedad?

Les recomendaría construir su trayectoria con propósito, curiosidad y coherencia. La formación técnica es indispensable, pero la alta dirección también demanda capacidad de escucha, tomar decisiones difíciles y ser consecuentes. Es importante rodearse de personas de quienes puedan aprender, buscar experiencias retadoras y no temer a lo desconocido. En un entorno cambiante aprender, desaprender y volver a aprender es una capacidad valiosa. Además, el liderazgo se ejerce desde cualquier lugar: en la forma en que trabajamos, tratamos a las personas y ponemos nuestras capacidades al servicio de los demás. Los cargos son transitorios; permanece la confianza que construimos y la huella que dejamos.