Revista Brújula #134 Generación PUCP
10/06/2026

Enzo Romero, reconocido por la ONU por su impacto social

Enzo Romero, egresado y magíster en Ingeniería Mecatrónica, es cofundador y gerente general de LAT Bionics, organización que está democratizando el acceso a prótesis biónicas en el Perú. Nuestro docente fue elegido como uno de los 17 Jóvenes Líderes por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Young Leaders for the SDGs), para el periodo 2025–2027, un reconocimiento de la Oficina de Naciones Unidas (ONU) que destaca su labor social y científica. 

¿Quién es Enzo Romero?

Soy magíster en Ingeniería Mecatrónica por la Católica. Actualmente, trabajo como asistente de investigación en el Grupo de Investigación en Robótica Aplicada y Biomecánica de la misma universidad. Me encargo del diseño y desarrollo de tecnologías asistivas para personas con discapacidad del miembro superior y/o inferior. También soy docente en las especialidades de Ingeniería Mecatrónica, Biomédica y Electrónica.

¿Cómo transformaste tu pasión por la robótica en una misión de impacto social?

Mi interés nace de una experiencia personal, ya que no tengo la mano derecha de nacimiento. Desde niño, me sentí impactado por la idea de una prótesis funcional, lo que marcó mi motivación por estudiar ingeniería. Con el tiempo, esta motivación se fortaleció a través de mi formación académica y experiencias (como mi pasantía en la Universidad Técnica Checa de Praga). Sin embargo, el cambio hacia una misión de impacto social ocurrió al comprender que muchas personas con amputaciones, especialmente en países en desarrollo como el nuestro, no tienen acceso a prótesis por su alto costo. Esto hizo que cuestionara mis privilegios y que me enfocara en desarrollar soluciones accesibles y con responsabilidad social.

Diseñaste la primera prótesis de investigación hecha en el Perú, ¿qué te motivó a impulsar este proyecto?

Un maravilloso trabajo en equipo del cual tuve muchísima suerte de ser parte. Pude participar desde las etapas de formulación bajo la dirección del profesor Dante Elias, coordinador de nuestro Grupo de investigación. La motivación fue tanto personal como académica. Inicialmente, el proyecto respondía a mi interés en colaborar con el desarrollo de una prótesis funcional. Sin embargo, una vez expuesta la prótesis a un público en general e interactuar con personas que necesitaban estas soluciones, comprendí la magnitud del problema. Pudimos identificar que muchas personas no podían acceder a las prótesis debido a su elevado precio y a condiciones laborales informales. Esto nos llevó a replantear el enfoque del proyecto para posteriores investigaciones, priorizando soluciones personalizadas, accesibles y adaptadas a las necesidades específicas de cada usuario. 

¿Cómo te preparó la PUCP para impulsar tu trayectoria profesional hoy en día? 

Mi formación no se limitó a los cursos técnicos, aunque estos fueron importantes para desarrollar mis competencias en ingeniería. Destaco especialmente los cursos de humanidades, como Realidad Social Peruana y Ética Profesional, que me permitieron comprender el contexto social del país. Estos cursos contribuyeron a darle propósito a mi trabajo. Sin duda, me ayudaron a integrar el conocimiento técnico con una visión orientada al impacto social donde la persona es el centro.

¿Qué significan para ti los reconocimientos otorgados por MIT Technology Review y la ONU?

Los reconozco como formas de visibilizar nuestra iniciativa y me siguen permitiendo ampliar su alcance a nivel internacional. Más que un logro personal, los considero una herramienta para conectar con comunidades globales, acceder a nuevas oportunidades y difundir soluciones desarrolladas en el Perú, las cuales pueden aplicarse en otros países con problemáticas similares, especialmente en el sur global.

¿Qué consejo les darías a las y los futuros ingenieros que buscan que sus investigaciones mejoren la calidad de vida de las personas?

Recomiendo a los estudiantes no perder de vista el propósito de sus proyectos, especialmente en momentos difíciles. También que sean perseverantes, incluso cuando no hay financiamiento o respaldo inmediato. Mantengan vivas sus iniciativas, sigan buscando oportunidades y no dejen de tocar puertas. Además, debemos reconocer el privilegio que tenemos al acceder a una formación profesional en esta nuestra Universidad y asumir la responsabilidad de utilizar ese conocimiento para resolver problemas reales desde cada cada una de nuestras disciplinas.

 

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