Revista Brújula #135 Te lo resumo así
07/07/2026

5 estrategias para impulsar el liderazgo femenino con propósito

En el Perú, el liderazgo femenino está en crecimiento tanto en las organizaciones públicas como privadas. Según El Peruano (2026), la participación de mujeres en la alta dirección empresarial se sitúa en un 32,9%, la representación en puestos del sector público asciende al 44,1%, mientras que la presencia de mujeres CEO se mantiene en un 15%. Sin embargo, todavía hay brechas por cerrar como la representatividad y la equidad salarial. Respecto a ello, Martha Llanos, egresada de Psicología por la PUCP, nos brinda 5 estrategias para impulsar el liderazgo femenino con propósito.

Martha Llanos es egresada de Psicología por la PUCP, Doctora en Filosofía y Ciencias Sociales por la Katholieke Universiteit Nijmegen, Magister en Ciencias Sociales por la Universidad de Strathclyde y Magíster en Administración de la Educación por la Universidad de Lima. Además, Llanos fue seleccionada como finalista al “Premio a la Mujer Peruana 2026”, otorgado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Gobierno del Perú. En 1988 fue ganadora del Premio Mundial de Pediatría Social por el Centro Internacional de la Infancia de Francia. 

El liderazgo comienza en el servicio a los demás

En el campo del liderazgo, todo tiene un propósito e impacto. Al guiar, se necesita tomar en cuenta los elementos sociales, políticos y económicos involucrados. Sobre todo porque el liderazgo se entiende como servicio y no como ejercicio de poder. Un buen líder observa con una visión de servicio y del bien colectivo.

Pasar de la jerarquía al liderazgo colaborativo

El liderazgo femenino apuesta por la horizontalidad; tanto la competitividad como la jerarquía se alejan de su concepción. Se agrega una nueva perspectiva de valores diferentes, los cuales están más orientados al cuidado, protección y servicio. Por ello, escuchar, reconocer talentos y facilitar el crecimiento del equipo son rasgos esenciales. Es decir, se valora a todos los miembros del equipo. 

Fortalecer la resiliencia para responder a las crisis

La resiliencia es una competencia indispensable del liderazgo femenino porque las mujeres transforman las dificultades en soluciones colectivas. Un ejemplo concreto son las lideresas de las ollas comunes, quienes durante la pandemia pudieron organizarse y brindar apoyo a su comunidad. Son un liderazgo comunitario femenino inmediato, eficiente y directo.

Construir redes de solidaridad y cooperación

La solidaridad aparece como el eje transversal del liderazgo femenino, puesto que el bienestar colectivo es uno de sus pilares. Sin este valor humano fundamental, no se podría hablar realmente de una acción efectiva de los liderazgos. De esta manera, la sororidad y el trabajo comunitario permiten resolver problemas rápidamente.

Reconocer y visibilizar el liderazgo femenino

Actualmente, muchas mujeres lideran desde el anonimato, lo cual muestra que todavía hay una deuda pendiente por parte del Estado de reconocer completamente el liderazgo femenino. Se hace necesario valorar a quienes sostienen distintos servicios comunitarios. «Sus vidas merecen ser compartidas como fuente de inspiración», concluye Llanos.